Como es viernes, hablemos de cosas divertidas.

Estaba guardándome para hoy este proyecto que me encantó y me hizo pensar.

Es de una ilustradora, Ella Frances Sanders, sobre palabras que existen en unos idiomas pero que no tienen traducción en otros.

Lo que te hace pensar que todo tiene nombre o puede tenerlo siempre y cuando sea común con otras personas. Con los objetos materiales está claro, todos los vemos, pero con los sentimientos o situaciones es necesario que alguien se de cuenta que otros lo sienten también.

Es curioso cómo te puedes identificar con casi todas las situaciones sin darte cuenta que eso podía tener un nombre.

En alemán, Waldeinsamkeit que expresa el sentimiento de soledad al estar sólo en el bosque y la conexión con la naturaleza.

En Italiano, Culaccino es la marca del vaso en el gristal.

Oh, que bonito! El reglejo que hace la luna en el agua en sueco tiene nombre y es Mångata.

Muy japonés el ponerle nombre a la luz que se filtra a través de las hojas de los árboles. Komorebi.

Este es genial. En Hawai dicen Pana Poʻo cuando pones las manos sobre la cabeza cuando no encuentras algo, como las llaves y ese gesto te la impresión de que te ayuda a recordar ^_^

En Indonesia llaman Jayus a los chistes malos, que te hacen reír de lo malos que son.

Del español ha ilustrado Sobremesa. Es curioso también verlo del otro lado. Imagino que la sobremesa sucede en todas partes y hace gracia pensar que no saben que tiene un nombre.

Aquí está el enlace original, por si queréis ver el resto. En los comentarios hay gente que sugiere otras, por si tenéis curiosidad.

Feliz finde a todos!

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