La cámara no hace al fotógrafo, sino nuestra visión y creatividad.

 

 

No voy a mentir, para trabajar es importante contar con unas buenas herramientas, no importa de qué profesión estemos hablando. Sin embargo, no debemos llevarlo al extremo ya que siempre habrá algo mejor de lo que tenemos.

En mi opinión, cada cierto tiempo deberíamos invertir en algo que vaya a suponer una mejora para el negocio, pero esta decisión se debe tomar sabiamente, tras haber analizado objetivamente la situación de la empresa y determinado cuáles son las necesidades por orden de prioridad.

Además, debemos evitar tomar estas decisiones en caliente, como solución a un problema que pueda ser aislado. Imaginemos que hemos terminado un proyecto sobre algo que no solemos hacer, y aunque nos habíamos preparado para hacerlo, el resultado no es el que esperábamos. Por alguna razón determinamos que el problema es la cámara, que nos limita a hacer eso determinado, o que deberíamos tener un objetivo específico para esa función.

Este sentimiento de frustración tras el encargo puede llevarnos a comprar de forma compulsiva una nueva pieza de equipo que supuestamente va a solucionar este problema que hemos tenido, sin pararnos a pensar que quizá no volvamos a tener un encargo de este tipo en mucho tiempo, ya que al fin y al cabo ha sido un encargo de una sola vez.

Contando con que tenemos un equipo decente con el que trabajar, puede que no sea el mejor, pero que funciona perfectamente, el hecho de que cambiemos de cámara no va a suponer una mejora considerable en el negocio, las fotos que haremos mañana no van a ser mejores que las que hacemos hoy.

En cambio, si invertimos en nuestra imagen corporativa, en nuestra página web, en el packaging de nuestros productos, en un video que muestre algo más de nuestro trabajo, etc. sí que vamos a poder observar un cambio y nuestros clientes también.

En la mayoría de casos en que alguien está obsesionado en comprarse algo nuevo, observo que se cumple esto que digo. Más le beneficiaría a esa persona, tener un logo mejor, unas tarjetas de visita decentes o cualquier cosa que mejore la percepción de su empresa por su cliente.

En definitiva, hay más formas de mejorar que actualizar tu cámara, y con esto dicho, paso a indicar cuál es el equipo que tengo actualmente.

La cámara que utilizo es la Canon Mark II, si, todavía. Funciona perfectamente y no he encontrado una sustituta que me convenza 100%.

En cuanto a objetivos, tengo un Canon 50mm 1,4, un Canon 24-70mm 2.8 y un 85mm 1.2. Siempre llevo los tres por si acaso, pero realmente el 98% de las ocasiones utilizo el 85.Tan sólo lo cambio a uno de los otros dos cuando no hay espacio en la escena o si quiero acercarme al modelo más de lo que me permite el enfoque del 85.

Respecto al equipo de iluminación, tengo un Profoto B1, el que tiene la batería integrada y no lleva cables. Lo combino con un Beauty blanco o con un Paraguas Deep Plata XL.

Finalmente, como complemento al equipo, encuentro muy útil el tener siempre a mano un ipad o tableta donde llevar una muestra de tu trabajo y poderlo mostrar si se presenta la ocasión. Por no hablar de lo imprescindible que es para mantenerte conectado si viajas mucho.

Puedes ver imágenes del detrás de las escenas aquí.